martes, 5 de febrero de 2013

El Ombú de La Cartuja






 

Hoy voy a empezar hablando un poco de historia. Quienes conozcan la Cartuja de Sevilla seguro que habrán visto en sus jardines, muy cerca del monumento a Cristóbal Colón, un gran árbol, muy frondoso y con un tronco enorme; yo,  cuando lo ví me quedé maravillada ante su grandiosidad y belleza, y no ha sido hasta unos años más tarde que me enteré de su nombre: Ombú.












Según se cuenta, en este monasterio fundado como tal en 1.399 por el arzobispo Gonzalo de Mena pasó varios años de su vida Cristóbal Colón preparando sus viajes a América, de donde se supone que trajo las semillas. Su hijo Hernando Colón en alguna de las habituales visitas que le hacía a su amigo y consejero espiritual fray Gaspar Gorricio lo sembró. Se le supone unos 517 años, aunque a estos árboles, de vida longeva, no se les puede calcular con exactitud su edad al no tener el tronco anillos y ser su madera muy blanda. Pero aún así, si pudiese hablar cuántas historias contaría de todas las cosa que han pasado bajo sus ramas.












Al no ser éste un árbol muy conocido en nuestra tierra he buscado información sobre sus propiedades, origen, usos...; la verdad es que propiedades son más bien pocas: con la ceniza de su tronco se fabrica jabón al ser rico en potasa, y de sus flores y hojas se hacen tintes. Su uso es prácticamente ornamental.

El nombre científico es Phytolacca Dioica, familia fitolacáceas. Es originaria de Sudamérica. También se la conoce como bellasombra pues por su gran tamaño servía como cobijo y descanso del trabajo en los días calurosos o de lluvia. Como curiosidad, no se sabe si es árbol, arbusto o hierba.












En Argentina cuentan una leyenda sobre este árbol muy bonita:

Dicen que hace muchos años existió una tribu en estas tierras. El cacique de la tribu tenía una hija muy hermosa llamada Ombí. Vivían felices en unas tierras prósperas,.., hasta que la tierra empezó a secarse, no daba frutos, las lluvias no llegaban y los cultivos se secaron. Intentaron todo pero cuando vieron que ya sólo un par de plantas quedaban en pie decidieron marcharse antes que morir de hambre. Pero sólo Ombí tuvo coraje para quedarse; cuando sólo quedó la última planta, se sentó junto a ella para hacerle sombra y permaneció durante días y días , manteniendo con vida la débil plantita.
Al final un día cuando todos despertaron, en lugar de la bella muchacha encontraron un árbol inmenso que dándole sombra a la planta consiguió mantenerla con vida. A poco llegaron las lluvias, festejándolo todos y en honor a la muchacha se le puso de nombre Ombú.







6 comentarios:

  1. Las flores de éste árbol me parecen preciosas, cayendo en racimo.
    La leyenda del origen de su nombre, está cargada de fantasía y ternura.

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  2. Cuantas veces he pasado por ahi y hasta ahora no se lo bonito de este arbol.
    La leyenda muy tierna

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  3. Un árbol muy bonito. Las fotos y la leyenda preciosas.

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  4. Que linda la leyenda, como el árbol. Besitos.

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  5. Como me encantan las plantas y arboles, éstas fotos son preciosas, y la explicación de su origén muy interesante.Felicidades por éste reportaje. rosario.aljarafe@hotmail.es

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  6. Para los rioplatenses el ombú es una planta muy significativa. Es una planta (como dices ¿árbol o hierba gigante?) que nace generalmente solitaria en los campos y a cuya sombra se cobijan los gauchos y campesinos. Es un símbolo de nuestros países.
    Sin embargo en Uruguay hay dos bosques de ombúes, lo que es algo extraordinario. Uno pequeño en el Cerro Arequita y otro bastante grande en las márgenes de la Laguna de Castillos. Éstos son centenarios.
    Sus hojas en infusión son un fuerte laxante. Como broma a los forasteros se los invita con un mate con media hojita de ombú, y . . .
    Néstor - Ciudad de la Costa - Uruguay

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